¿Por qué CAFOD trabaja en Bolivia?
A pesar de sus ricos recursos naturales, Bolivia sigue enfrentando altos niveles de pobreza y desigualdad tanto en áreas urbanas como rurales.
En los centros urbanos, el crecimiento rápido y sin planificación ha provocado viviendas precarias y sobrepobladas, acceso limitado a agua potable y saneamiento, y una grave escasez de espacios verdes públicos. Todo esto afecta negativamente la salud y la calidad de vida. Muchos migrantes indígenas y rurales que se mudan a las ciudades también enfrentan discriminación, violencia de género y exclusión de los servicios esenciales.
En las zonas rurales, aproximadamente la mitad de las familias carecen de acceso fiable a alimentos y agua potable. Los pequeños agricultores son especialmente vulnerables, ya que los patrones climáticos cada vez más impredecibles dificultan el cultivo y la cosecha.
Las comunidades indígenas enfrentan injusticias que se superponen, como la discriminación racial, el despojo de tierras y la exclusión de la toma de decisiones políticas. La desigualdad de género sigue siendo generalizada, con altas tasas de violencia contra las mujeres, en particular contra las mujeres indígenas. Las normas patriarcales profundamente arraigadas, conocidas como machismo, siguen normalizando el control masculino sobre las mujeres, tanto en la vida pública como en la privada.
